Cada día en la casa empieza igual: un desayuno casero y un vistazo a las olas. Después, nuestros monitores eligen el spot que mejor encaja con las condiciones y tu nivel, desde Anza y Banana Point hasta Devil’s Rock, Taghazout o, los días buenos, Imsouane. Surfeamos todos los días del año.
Después de la sesión hay tiempo para el resto de Marruecos: medio día en Paradise Valley, sandboard en las dunas de Timlalin, un hammam o un paseo por la playa de Anza, a cuatro minutos de la casa. Por la tarde todos se reúnen en la azotea para ver el atardecer, y luego La Mama sirve la cena: comida marroquí fresca y casera, compartida en la misma mesa. Algunas noches los monitores ponen los vídeos de tu sesión y toda la casa aprende y se ríe junta.
Esa mezcla es lo que más recuerdan nuestros huéspedes. En sus palabras:
“I booked for 2 nights and stayed 8, as soon as I left I wanted to go back.” – Sarah, United States
“There are so many amazing activities to do and you will feel so at home.” – Leila, United Kingdom
“Lots of excursions available to book & travel direct from property. The evening meals were superb.” – Anouska, United Kingdom
¿Por qué tantos viajeros eligen Anza como base? Lee Anza o Taghazout y nuestra guía de distancias desde Anza.